
El esperado debut en solitario de
El-P (ex Company Flow) “Fantastic Damage” (
Definitive Jux, 2002)
es un mal sueño de sonido denso y retorcido, de electrónica tóxica, voces intensas y relámpagos auditivos que van construyendo un mapa de rabia y sombras del Apocalipsis. Y es que el neoyorquino continúa desarrollando un hip hop de vanguardia como en sus anteriores producciones para Caníbal Ox.
La fábrica sonora de
El-P asienta sus cimientos en dos proyectiles de ritmos gordos y lúgubres que retrotraen a los creados en su día por The Bomb Squad para
Public Enemy (“Deep space 9mm” y Dead disnee”).Y es que “Fantastic Damage” es lo más parecido a una pesadilla gótica que se ha acercado el hip hop desde el “Fear of a Black Planet” de
Public Enemy. Así, con una fórmula densa y anti-relax (con muros de sonido, disonancias…), exhibiendo su calidad para crear sonido; imaginando el horror en estructuras semielectrónicas que se retuercen, dibujando un futuro gris y oxidado, fomentando la vanguardia y crispando los nervios. Hay que escucharle con el estómago.
Se trata de un álbum que escribe su nombre junto a los elegidos del hip hop a los que habrá que referirse a partir de ahora.